13 de septiembre, 2026

Bibliotecarios/as en 2026: una profesión que se transforma, una tarea que sigue siendo esencial

13 de septiembre · Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria

Cada 13 de septiembre, Argentina celebra el Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria. La fecha recuerda un acontecimiento  de nuestra historia cultural: el 13 de septiembre de 1810, la Gazeta de Buenos Aires publicó la noticia de la creación de la primera biblioteca pública de Buenos Aires y la designación del doctor Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez como sus primeros bibliotecarios, iniciativa impulsada por Mariano Moreno.

Más de dos siglos después, aquella idea conserva una enorme vigencia: el acceso al conocimiento es una construcción colectiva y una responsabilidad social.

Un nuevo escenario para la profesión

La inteligencia artificial y la circulación permanente de información transformaron y transforman profundamente las maneras de acceder al conocimiento.

Hoy una persona puede obtener en segundos una respuesta sobre casi cualquier tema. Sin embargo, obtener una respuesta no significa necesariamente encontrar información confiable, pertinente o contextualizada.

En este nuevo escenario, el rol del bibliotecario/a se refuerza más que nunca como organizador y facilitador del acceso a la información. Su labor de buscar, seleccionar, contextualizar, verificar, preservar y orientar —así como de asistir en la formulación de preguntas— se ha transformado en un pilar fundamental para el usuario.

Frente a una inteligencia artificial capaz de producir respuestas convincentes, pero no necesariamente verdaderas, la alfabetización informacional se vuelve fundamental. Saber buscar, evaluar fuentes, reconocer sesgos, comprender el origen de los datos y distinguir información de conocimiento son capacidades cada vez más necesarias. La tecnología cambia las herramientas, no el criterio profesional. 

Bibliotecas que sostienen conocimiento en tiempos difíciles

Hablar de las bibliotecas argentinas en 2026 también implica reconocer el contexto en el que desarrollan su trabajo.

Las restricciones presupuestarias, la situación de las instituciones educativas y científicas, las dificultades del sector editorial y las condiciones laborales atraviesan, de distintas maneras, a las instituciones vinculadas con el acceso al conocimiento. En el ámbito universitario, por ejemplo, la discusión sobre financiamiento continúa siendo un tema central, mientras que el sector editorial enfrenta una retracción del consumo y fuertes transformaciones regulatorias y económicas. En este contexto, mantener una biblioteca abierta, actualizada y activa no es una tarea menor.

Implica sostener colecciones, conservar patrimonio, incorporar nuevos recursos, desarrollar servicios, capacitarse, acompañar a los usuarios y responder a necesidades que muchas veces exceden la consulta puntual. Y hacerlo requiere personas.

El valor de lo humano

Desde la Red Vitruvio pensamos que hay algo que ninguna tecnología puede reemplazar completamente: la relación entre una persona y otra en torno al conocimiento.

Por ejemplo, como estos casos en la vida real y actual, un/a usuario/a puede llegar a una biblioteca buscando un dato y descubrir, a través de una conversación con un/a bibliotecario/a, que en realidad necesita otra cosa.
Puede formular una pregunta demasiado amplia y encontrar ayuda para transformarla en una búsqueda posible.
Puede encontrar un documento y necesitar comprender su contexto.
Puede recibir cientos de resultados y necesitar saber cuáles son relevantes.
Puede encontrar una respuesta producida por una IA y necesitar comprobar de dónde proviene.
En todos esos procesos existe un/a bibliotecario/a: que escucha, interpreta, pregunta, conoce las fuentes y pone en relación información que muchas veces se encuentra dispersa.

Y volvemos a enfatizar: las bibliotecas no son solamente un lugar donde se encuentra información. Son espacios donde la información puede convertirse en conocimiento.

Cooperar para ser más fuertes

En este escenario, la cooperación entre bibliotecas adquiere todavía mayor importancia.
Recuerden nadie se salva solo: las redes permiten compartir recursos, experiencias, criterios y conocimientos profesionales. Permiten que una biblioteca pueda llegar más lejos de lo que alcanzaría trabajando de manera aislada.

Ese es uno de los principios que sostiene a la Red Vitruvio desde hace más de tres décadas: bibliotecas, archivos y centros de documentación especializados que trabajan juntos para fortalecer el acceso al conocimiento en arquitectura, arte, diseño y urbanismo.

Una de las expresiones más concretas de esa cooperación es el trabajo de la Subcomisión de Lenguaje, única subcomisión de trabajo de la Red, dedicada al desarrollo del Vocabulario Controlado de Arquitectura, Arte, Diseño y Urbanismo. Construir un lenguaje común es también una forma de cooperación.

Profesionales de distintas instituciones ponen en común conocimientos, analizan conceptos, establecen relaciones entre términos y construyen colectivamente una herramienta que permite organizar y recuperar información especializada. Es un trabajo silencioso, sostenido, sin fines de lucro y profundamente bibliotecario.

Esto demuestra que, incluso en un escenario dominado por tecnologías capaces de procesar enormes volúmenes de información, el conocimiento sigue necesitando personas que lo organicen, lo interpreten y tiendan puentes hacia quienes lo buscan. Así que, colegas, no se asusten: la IA siempre va a necesitar de un/a bibliotecario/a. Después de todo, a esto nos dedicamos.

¿Qué significa ser bibliotecario/a hoy?

Quizás la pregunta para este Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria no debería ser si la inteligencia artificial va a reemplazarnos. La pregunta debería ser otra: ¿Qué necesita la sociedad de sus bibliotecarios/as en la era de la inteligencia artificial. Necesita profesionales capaces de comprender las nuevas tecnologías sin perder de vista su responsabilidad. Necesita especialistas que conozcan las colecciones y las fuentes. Hoy, más que nunca, catalogar correctamente es un acto de rebeldía, y usar el Vocabulario de la Red Vitruvio, ¡ni les cuento!, hoy tenemos que normalizar los métodos de búsqueda si o si. Necesita mediadores/as capaces de acompañar a las personas en un universo informativo cada vez más complejo. Necesita instituciones que preserven aquello que no puede quedar librado solamente a los algoritmos. Y necesita profesionales que puedan cooperar, compartir conocimientos y construir soluciones colectivas.

Porque la inteligencia artificial puede procesar información a una escala extraordinaria. Pero el conocimiento también se construye con experiencia, contexto, memoria, criterio y comunidadEste 13 de septiembre, desde la Red Vitruvio, celebramos a quienes hacen posible esa tarea todos los días:
A quienes organizan y preservan.
A quienes buscan cuando otros no encuentran.
A quienes preguntan antes de responder.
A quienes enseñan a buscar.
A quienes conectan personas con información.
A quienes sostienen las bibliotecas aun cuando los recursos son limitados.
Y a quienes entienden que trabajar en una biblioteca también significa construir una sociedad con mayor acceso al conocimiento.

Feliz Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria:
que el presente encuentre a nuestras bibliotecas trabajando en cooperación juntas, con nuevas herramientas, pero con el mismo compromiso: poner el conocimiento al alcance de las sociedad.

Comisión Coordinadora. Red Vitruvio